Participantes del encuentro en la Casa Molino Ángel Ganivet de Granada.

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Las bibliotecas de mujeres reivindican en Granada su papel como agentes de transformación social

El XXXII Encuentro de la Red de Centros de Documentación y Bibliotecas de Mujeres reúne a profesionales de toda España para debatir sobre igualdad, inteligencia artificial, lenguaje inclusivo y memoria feminista

Granada se convirtió los días 7 y 8 de mayo en el punto de encuentro de las bibliotecas y centros de documentación especializados en mujeres y género de todo el país. La Casa Molino Ángel Ganivet acogió el XXXII Encuentro de la Red de Centros de Documentación y Bibliotecas de Mujeres, una cita organizada por la Biblioteca Provincial de Género «Ana Orantes Ruiz» de la Diputación de Granada que sirvió para reflexionar sobre los desafíos actuales del sector y reforzar el trabajo colaborativo entre instituciones. 

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Lejos de concebirse únicamente como espacios de conservación documental, las representantes de las bibliotecas y centros de documentación feministas reivindicaron durante las jornadas su función como herramientas de transformación social, promoción de la igualdad y generación de conocimiento crítico.

Bibliotecas que educan en igualdad

La apertura del encuentro, en la que la diputada de Igualdad y Corresponsabilidad de la Diputación de Granada dio la bienvenida a las participantes, estuvo marcada por la intervención de Lourdes Tercero Jiménez, del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, quien defendió la necesidad de incorporar de manera transversal la perspectiva de género en todos los servicios bibliotecarios.

La ponente recordó que «La biblioteca no es un espacio neutro y debe contribuir activamente a la construcción de la igualdad»; en este sentido señaló la importancia de formar al personal para identificar y corregir los sesgos androcéntricos presentes en muchas clasificaciones documentales tradicionales. El objetivo, explicó, es garantizar que el acceso al conocimiento se produzca desde parámetros más inclusivos y representativos de la diversidad social.

Durante el intercambio de experiencias se expusieron iniciativas que ya están aplicando esta filosofía. Entre ellas destacó el Espacio Violeta de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que combina un fondo especializado de unos 4.000 ejemplares con actividades de sensibilización, clubes de lectura, talleres, exposiciones y proyectos vinculados a la innovación social feminista.

Actualizar el lenguaje para nombrar nuevas realidades

Uno de los momentos centrales del encuentro fue el trabajo desarrollado por la Comisión de Tesauro, encargada de revisar y actualizar los términos utilizados en la catalogación documental.

Las participantes consensuaron la incorporación de nuevos descriptores que responden a fenómenos sociales contemporáneos como manosfera, discurso del odio, neurodivergencia, urbanismo feminista, edadismo, matrimonio infantil o genealogía feminista. También se aprobaron modificaciones terminológicas destinadas a eliminar sesgos históricos y mejorar la precisión conceptual.

Entre los cambios acordados figura la sustitución de «lenguaje no sexista» por «lenguaje inclusivo», de «defensa personal» por «autodefensa para mujeres» y de «medicina natural» por «medicina alternativa». Asimismo, se decidió retirar términos considerados obsoletos o insuficientes para describir las realidades actuales.

Este trabajo técnico persigue un objetivo político y documental al mismo tiempo: garantizar que las herramientas de clasificación reflejen la complejidad de las experiencias de las mujeres y eviten reproducir prejuicios machistas, racistas o excluyentes. «Nombrar las nuevas realidades es también una forma de hacerlas visibles», señalaron las integrantes de la Comisión de Tesauro al presentar la actualización de descriptores.

Inteligencia artificial y discursos antifeministas

Las jornadas también abordaron algunos de los desafíos emergentes que afectan a bibliotecas y centros de documentación. Entre ellos destacaron el auge de los discursos antifeministas en entornos digitales y el impacto de la inteligencia artificial en los procesos de acceso, producción y difusión del conocimiento.

Desde distintos centros se compartieron experiencias relacionadas con los sesgos raciales y de género presentes en las tecnologías de IA. La Fundación IPES, de Pamplona, expuso varias iniciativas de debate y formación orientadas a analizar críticamente estas herramientas desde perspectivas feministas y antirracistas.

Las participantes coincidieron en la necesidad de mantener una actitud vigilante ante el desarrollo tecnológico para evitar que las desigualdades existentes se reproduzcan en los nuevos sistemas automatizados.

La importancia de los referentes

Otro de los ejes de debate fue la capacidad de las bibliotecas para generar espacios seguros y accesibles para colectivos tradicionalmente infrarrepresentados.

La experiencia compartida por la Fundación IPES puso de relieve la importancia de contar con profesionales que actúen como referentes para mujeres migrantes. Según se destacó durante el encuentro, la presencia de trabajadoras procedentes de diferentes contextos culturales favorece relaciones más horizontales y facilita la identificación de las usuarias con las instituciones. «Las personas referentes generan identificación y rompen las jerarquías tradicionales entre las instituciones y las usuarias», explicó Magdalena Piñeyro, de la Fundación IPES.

Además, se defendió la necesidad de adaptar horarios, actividades y servicios para eliminar barreras de acceso que afectan especialmente a mujeres con responsabilidades de cuidados.

La preservación de la memoria histórica de los movimientos feministas también tuvo un espacio destacado en las jornadas. El Centro de Documentación de Mujeres Maite Albiz, de Bilbao, presentó los avances de su archivo digital sobre el feminismo vasco, un proyecto de recuperación documental que ha despertado interés incluso fuera de España.

Por su parte, la Biblioteca Provincial de Género «Ana Orantes Ruiz» dio a conocer el proyecto de la Biblioteca Viajera, una iniciativa de préstamo colectivo que facilita el acceso a lotes de libros especializados a asociaciones y entidades sociales de la provincia.

Todas estas experiencias evidenciaron el valor del trabajo en red como estrategia para compartir recursos, generar conocimiento colectivo y fortalecer la visibilidad de las bibliotecas especializadas.

Próxima cita en Tenerife

Las asistentes participaron en recorridos guiados por Granada con perspectiva de género, donde pudieron conocer figuras históricas como Mariana Pineda y reflexionar sobre la presencia del androcentrismo en el urbanismo y la memoria urbana. Destacamos el magnífico cartel del encuentro diseñado por Miss Comadres, un proyecto local gestionado por mujeres.

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Cartel del encuentro diseñado por Miss Comadres

El encuentro concluyó con la designación de Tenerife como sede del XXXIII Encuentro de la Red de Centros de Documentación y Bibliotecas de Mujeres, que se celebrará los días 18 y 19 de marzo de 2027 bajo la organización del Centro Insular de Información, Asesoramiento y Documentación para la Igualdad de Género (CIADGE).

Más allá de las conclusiones técnicas, el encuentro dejó una idea compartida por las profesionales participantes: «Las bibliotecas de mujeres son mucho más que centros documentales: son espacios de memoria, pensamiento crítico y transformación social», fue una de las ideas compartidas de forma transversal durante el encuentro.

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