Pies que recuerdan es una exposición colectiva, iniciativa de la delegación de Igualdad y Corresponsabilidad de la Diputación de Igualdad, donde las mujeres del presente recuperan historias silenciadas y rinden homenaje a las mujeres del pasado
En Colomera, la memoria de las mujeres toma forma a través del arte y el cuerpo. Pies que recuerdan es el título de este Proyecto HUellas, una iniciativa de la delegación de Igualdad y Corresponsabilidad de la Diputación de Igualdad. Un trabajo colectivo para rescatar del olvido las memoria de las mujeres de Colomera y reconocer la impronta que dejaron —y siguen dejando— en la vida cotidiana y colectiva de su municipio.
Desarrollado a lo largo de tres meses, HUellas Colomera ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Colomera y la participación activa de trece mujeres del pueblo, de distintas edades, que han trabajado juntas desde la creación artística y la memoria compartida. Cada una de ellas rinde homenaje a una mujer referente de su vida —en muchos casos, la madre—, tejiendo un relato íntimo que, al unirse al de las demás, se convierte en memoria colectiva.
El eje simbólico de la exposición son los pies: pies que caminaron, trabajaron, resistieron y bailaron. A través de ellos se evoca el cerenge, un baile tradicional del pueblo que fue prohibido durante años y que hoy se encuentra casi desaparecido, aunque sigue vivo en el recuerdo y en el cuerpo de las mujeres mayores. El movimiento, la pisada y la huella se convierten así en metáfora de continuidad, transmisión y pertenencia.

La muestra, dinamizada por Jane Zimmerman, se articula en distintos formatos artísticos. Por un lado, altares-homenaje en forma de cajas que se abren para revelar la memoria guardada en su interior; por otro, cortinas bordadas colectivamente, de las que cuelgan dos zapatillas gigantes que, al moverse, parecen bailar. La exposición se completa con un trabajo audiovisual que documenta tanto el proceso creativo como los lugares donde las mujeres del pasado caminaron y trabajaron, haciendo visible una geografía cotidiana frecuentemente ignorada.
Pies que recuerdan es, ante todo, un acto de reconocimiento. Reconocimiento a las mujeres homenajeadas: Erminia Fernández Maya, Dolores Fernández Maya, Cristina La Fuente Barrera, Dolores Donaire Santiago, Carmen Barrera Cáceres, Encarnación Ruiz Pajares, Encarnación Torres Fajardo, Concepción Almagro Ordóñez, Francisca Ronda Camarero, Encarnación Molina Sierra y María Torres Fernández.
Sus nombres y trayectorias forman parte del sustrato invisible del pueblo. Y también a las mujeres participantes que, desde el presente, asumen la responsabilidad de cuidar, transmitir y resignificar esa herencia.
Las mujeres participantes en el proyecto Pies que recuerdan han sido Ángeles Gálvez Lucena, Josefa López Herrera, Magdalena Maya Fernández, Felisa Torres Fernández, María Encarna Moral La Fuente, Esperanza Santiago Donaire, Guadalupe Almagro Barrera, Felisa Santiago Ruiz, Encarnación Santiago Torres, Agustina Almagro Ordóñez, Nieves López Ronda, Encarnación López Molina y María Fajardo Torres.
Sus voces y memorias han dado forma colectiva a esta propuesta artística y de recuperación de la historia local.
La exposición se plantea así como un espacio de encuentro intergeneracional y de reparación simbólica. Un lugar donde las historias silenciadas encuentran voz, donde la fortaleza y la alegría de las mujeres —pasadas y presentes— se reconocen mutuamente, y donde la identidad femenina local se preserva no como un vestigio, sino como una huella viva que sigue caminando.